
Actividad gratuita.
Entrada libre hasta completar el aforo.
El cuerpo es el primer lugar donde se siente el estrés. La tensión, el cansancio, la falta de aire o el nudo en el estómago no son fallos: son mensajes emocionales.
La ciencia confirma que nuestras emociones modifican la respiración, el tono muscular y la química interna. Por eso, cuerpo y mente no están separados: lo que no expresamos, el cuerpo lo somatiza.
En este taller vamos a trabajar tres claves:
1. Escucha corporal: reconocer dónde se acumula el estrés.
2. Movimiento y respiración: liberar tensión y desbloquear energía.
3. Regulación emocional: transformar el malestar en claridad y calma.
El objetivo es simple: entender tu cuerpo, liberar carga emocional y recuperar presencia.
Además, incluye un obsequio sorpresa para favorecer la calma y el bienestar.